Y LO QUE PODEMOS HACER POR PALMIRA
GOTAS DE O2.
POR: MANUEL FERNANDO MUÑOZ B.
manferoz@yahoo.coom; www.manferoz.blogspot.com
Agosto 10 de 2008
Delicada la situación que atraviesa Palmira en seguridad ciudadana: se están incrementando los homicidios con armas blancas y de fuego, que seguramente aumentaran las tasas de los indicadores de muertes violentas. A lo anterior se suma el alto índice de robos en las calles. Esto es preocupante, pese a las fuertes intervenciones del alcalde y a sus solicitudes enérgicas a los comandantes de Policía de Palmira, para que actúen con total responsabilidad y comprometidos en la erradicación de estos flagelos que ponen a los cotudos temerosos cuando salen a las calles de la ciudad.
Otro tema con repercusiones negativas, está concentrado en la irresponsabilidad de los conductores de vehículos de 2 ruedas: motocicletas y bicicletas. Ciertamente y a cualquier hora, en el centro y en la periferia de la ciudad, se encuentran verdaderos terroristas de la conducción, que no respetan siquiera sus propias vidas, se “llevan” los pares y semáforos en rojo; transitan en contravía; transportan más de 2 pasajeros en sus vehículos; se parquean y conducen sobre el espacio público diseñado para uso y goce de los ciudadanos de a pie, entre otros, son la mejor demostración de su gran pobreza en cultura ciudadana y responsabilidad social, como integrantes de la sociedad que los acoge sin restricción ninguna.
Esa irresponsabilidad de los conductores de motocicletas ha generado un alto índice de accidentalidad que alcanzó en el primer trimestre del año 2008, una tasa de 219,33 accidentes por mes, para un total de 658 accidentes, que representan un incremento del 144,16% frente a los 1078 accidentes en total, presentados en el 2004. Las alarmas están encendidas, a pesar de la restricción en la utilización de estos vehículos a motor después de las 11 de la noche, que ha llevado a disminuir ese índice de accidentalidad, se hace necesario implantar un pico y placa bien agresivo para todo tipo de vehículos, con excepción de los micros o busetas que prestan el servicio público de transporte.
Un pico y placa, al menos en la mañana y en la tarde [(en Pereira va en la mañana, mediodía y tarde), bien agresivo], que se repita en la misma semana para las motos, ayudaría a reducir más la accidentalidad; descontaminaría de polución y ruido; habría posibilidad de mejorar el tránsito y la seguridad para los caminantes; se reduciría la utilización de las esquinas de las calles y carreras centrales, como “terminalitos” de los llamados “motoratones”; las calles tendrían menos tráfico vehicular y, en fin, se empezaría a construir una mejor condición de ciudad, amable, respetuosa y protectora del ser humano.
Todo este proceso sería de mayor interés, si se despierta la utilización de la bicicleta como su vehículo de transporte principal. Los cotudos son reconocidos en Colombia como los mayores propietarios de estos velocípedos, coloquialmente se dice, que en cada casa de un palmirano hay por lo menos 2 bicicletas. En la mía se cumple este decir. Las ciclo vías son entonces una necesidad sentida, que debe pasar a ser prioridad para la recuperación del espacio público de la ciudad.
El Plan de Desarrollo “Seguridad para Construir Ciudad”, contempla un Plan de Seguridad como nunca lo ha tenido Palmira, que seguramente la sacarán de esas bochornosas estadísticas que nos muestran como una ciudad violenta e insegura; vislumbra también una ciudad amable en su paisaje urbano, con espacios amplios en los cuales los ciudadanos puedan disfrutar plenamente, sin interferencias ni contaminación, para lo cual todos debemos estar prestos a apoyar a la Administración Municipal, en la construcción de esa Palmira que todos anhelamos.